He visto esto muchas veces: personas que reciclan presentaciones viejas para reutilizar diapositivas en nuevas presentaciones.
Alguien está preparando una presentación y se da cuenta de que ya habló sobre el Punto X antes, en otra presentación que hizo hace unos meses o incluso hace unos años.
“Excelente”, piensa. “No necesito escribir nada nuevo, puedo simplemente copiar y pegar del archivo anterior al nuevo.” Y eso es lo que hace.
Esto está mal. Es de perezoso. Y es más evidente en pantalla durante una charla de lo que la mayoría de los presentadores creen, más a menudo de lo que imaginan.
Por un lado, copiar de una presentación anterior significa que también estás copiando imágenes, estilos y diseños antiguos. Puede que no coincidan exactamente con los de la presentación nueva. La diferencia puede parecer mínima, pero tu audiencia se dará cuenta.
Peor aún es cuando la gente copia partes de presentaciones viejas y arrastra también los números de la diapositiva. Esos números podían estar bien ubicados en la presentación original, pero en la nueva aparecen como cifras aleatorias que surgen de la nada en una esquina de tus diapositivas.
Esto te hace parecer poco profesional y transmite un mensaje claro a tu audiencia: “No me importan lo suficiente como para preparar una presentación nueva especialmente para ustedes.”
Es de perezoso. No lo hagas.
No está mal reutilizar ideas o historias. Incluso puedes reutilizar diapositivas, pero no de forma descuidada. Si puedes, recrea las diapositivas antiguas desde cero en tu nueva presentación (vuelve a escribir el texto, vuelve a insertar las imágenes desde sus archivos originales).
Si realmente tienes que copiar y pegar, al menos tómate el trabajo de revisar tus diapositivas y corregir las pequeñas diferencias. Elimina los números de página confusos y asegúrate de que los estilos y alineaciones del texto antiguo coincidan con los nuevos.
Sí, tu tiempo es valioso. Pero el tiempo de tu audiencia también lo es. Debes respetarlo y asegurarte de que tu presentación sea tan buena que nadie sienta que perdió el suyo por venir a escucharte.
Giles Turnbull - 21 de septiembre de 2017
Traducción al castellano por Julián Rodríguez Orihuela - Ver original